Caminantes de sueños,

se desangran en kilómetros de necesidad,

ser en algo, ser en un lugar,

tierra ajena reflejan sus rostros.

El agua que moja tu sed

no es la misma que te besó bajo tu techo,

vías de tren, viacrucis de anhelo,

tus pies claman el reposo de los muertos;

el corazón no concibe el agrio no puedo,

y aunque la familia se recuerda

como fotografía vieja en el rincón,

rememora en la cama vestida de vagón.

La cama materna que se deja con sabor

en las mejillas de la despedida,

ojos tristes que se ahogan en las manos

en los bolsillos y se encuentran en la

misma nada, con lo mismo de siempre.

Sueñas con el futuro, con la alborada

de una nueva noticia que se esconde

en las calles olvidadas, en la mano

extendida pidiendo unas monedas.

Miras la prosperidad…


Fr. Jesús Manuel Silván

12.04.13/ Tapilula, Chiapas JMSG

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s