Dominio

Hay amores que se falsean,

se distorsionan por nuestra fuerza,

el anhelo es tanto

que aquello deja de ser eso

y ya se vuelve la construcción propia.

Cómo mantener a raya mi limitación

y la del otro,

cómo me detengo ante mi impulso dominador

de hacerte mío.

¡Detente!

Dale su espacio adecuado;

que las letras caigan por su cuenta

y se acomoden en su lugar;

que el espacio sea propio

entre aquello y yo.

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